El parque residencial barcelonés suspende: solo uno de cada 4 edificios aprueba la ITE

Los edificios residenciales de la capital catalana envejecen… y según se desprenden de los datos de la última inspección técnica de edificios en Barcelona llevada a cabo durante los últimos años, lo hacen mal: sólo el 25% de los edificios analizados aprueban a la primera las pruebas de mantenimiento y conservación.

 

Imagen: grupopraysa.net

 

Principales problemas detectados

 

Los principales problemas detectados con la causa de que tan pocos edificios aprueben la ITE, tienen que ver con la inversión que se le debe hacer al edificio cada cierto tiempo.

Son pocos los edificios que suspenden por deficiencias graves o por motivos de una mala construcción (problemas en cimentación, estabilidad, desprendimientos de materiales….): en su mayoría suspenden por causas debidas a no efectuarles un buen mantenimiento.

Es el caso del alto número de edificios que presentaron deficiencias en la fachada y en las cubiertas, zonas que son cuestión de los vecinos residentes subsanarlas y que por tanto implican una inversión considerable cada ciertos años.

 

Miedo al suspenso… y a la rehabilitación

 

Aunque la inspección técnica es obligatoria para edificios de más de 40 años de antigüedad en Barcelona, muchos de los que deberían hacerlo frecuentemente, no se someten  (al menos por voluntad propia) a los requerimientos propios de esta inspección.

La causa claramente es el miedo al suspenso y que, por tanto, se tengan que emprender obras de mejora para alcanzar el deseado aprobado. Esto se traduce en un gasto en comunidades que en el caso de ser pequeñas, supone desembolsar importantes cantidades de dinero, por no hablar que conlleva poner de acuerdo a toda una comunidad donde no siempre existe buena disposición al diálogo.

 

La necesidad de ofrecer y pedir ayudas

 

Sin la presencia de una ITE por medio, no se pueden detectar y por tanto poner solución a problemas comunes en aislamientos, fachadas y cubiertas, por centrarnos en los motivos más leves de suspenso.

Por ello, la solución a un parque residencial tan deficitario como para que solo una cuarta parte esté en perfecto estado de conservación, viene de las ayudas económicas estatales, locales y autonómicas para fomentar la rehabilitación.

 

 

La pre-ITE: clave

 

Al igual que ocurre con los automóviles a la hora de realizar la ITV, se puede realizar una pre-ITE a cargo de un técnico colegiado que pueda dar avance de los posibles defectos o deficiencias.

Gracias a este informe previo, podremos saber el coste aproximado de subsanar los fallos del edificio antes de que se hagan irremediablemente necesarios sin que medie de por medio una obligación legal o amenaza de multa.

De esta forma también podremos animarnos a solicitar la inspección y/o las ayudas y subvenciones públicas que lleven consigo.